Síndrome de cautiverio
Esta es una rarísima patología en la que el paciente queda atrapado en su propio cuerpo, como en una cárcel. Puede oír, ver, sentir, razonar pero no puede mover mas que los ojos. Sánchez es ahora prisionero de su ex fiscal general. No padece un síndrome de cautiverio clásico aunque está atrapado por su subordinado ¿Alguien puede dudar de que Álvaro García Ortiz no tiene una copia de seguridad de su móvil guardada bajo siete llaves en el lugar más inimaginable del planeta?
Desde todos los medios afines a la "mayoría progresista" se insiste: El ex fiscal general es inocente. Ha sido una sentencia política. Es decir los jueces han prevaricado. No existe otra traducción posible. Es una reacción desesperada, aparentemente infantil. Sin embargo sabemos que Sánchez no tiene ningún escrúpulo en sacrificar sus peones y se aparta de ellos como del diablo cuando los ve caer, llámese Ábalos, Cerdán, Koldo. Si no lo ha hecho con García Ortiz, y no lo hizo cuando pudo hacerlo, es porque, mi sospecha, la copia de seguridad de su móvil, es más que una sospecha: es una certeza. Por ello esta defensa numantina del ex fiscal. ¡La llave existe y la tiene García Ortiz!
Existe una franja de votantes situada en el 30% del electorado que acepta y comparte este mensaje: "lawfare". No se puede ignorar esa realidad. Por otra parte se trata de militantes muy disciplinados, combativos y que están dispuestos a defender "su verdad" con uñas y dientes. Saben lo que se juegan, dinero, influencia, poder. Conocen los medios de difusión, manejan las redes, tienen periodistas y funcionarios que participan de su ideología.
Alvaro García Ortiz tiene ahora la llave de la cárcel de PSánchez. Puede tirarla al lago del olvido si obtiene lo que desea, la amnistía. O bien puede activarla en cualquier momento y revelar todo el contenido de su móvil.
El primer camino es difícil y tortuoso. García Ortiz ha quedado señalado, apartado de la carrera fiscal y a la intemperie. Forjar una mayoría para amnistiar al ex fiscal puede incluso ser más complicado que la se forjó para amnistiar a Puigdemont. Y al final el resultado puede ser incierto. Utilizar la vía del Tribunal Constitucional como se hizo con Chaves y Griñán también es posible, pero lento, laborioso, complicado y de resultado imprevisible.
El ex fiscal tiene otro camino. También es peligroso pero tiene la ventaja de colocarse en el lado "correcto" según la mayoría y según la sentencia. Reconocer su delito, publicar el contenido de su móvil y manifestar públicamente de que va a escribir el relato veraz y fidedigno de cómo se forjó la operación Ayuso. Estoy convencido de que las grandes editoriales se pelearían por obtener la exclusiva.
Confieso al lector que PSánchez ha contemplado ambas alternativas y alguna más imaginativa y retorcida.
En cualquier caso la llave la sigue teniendo su ex fiscal. Continuará.

PS utiliza a sus “colaboradores” como si fueran scottex. Usar y tirar
ResponderEliminarCierto!!
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