¿Nubes en el horizonte o esperanza en el futuro?
Estoy convencido que a más de uno le habrá extrañado que en ninguno de los artículos publicados haya mencionado el bloqueo norteamericano. Así que nos vamos a detener por unos instante en el bloqueo o embargo. ¿Es lo mismo embargo que bloqueo? No, aunque muchas veces se utilizan como sinónimos.
Embargo es una medida preventiva, significa retener un bien. Sin embargo el diccionario de la lengua en su primera acepción afirma que es una prohibición de comercio decretada por un gobierno. Bloqueo es impedir el flujo de mercancías y bienes. Suele considerarse una medida de guerra. Así que las palabras aunque se refieren a lo mismo tienen un connotación distinta. Norteamérica afirma que mantiene un embargo, una medida legítima, frente a un gobierno que ha expropiado bienes, tierras y propiedades estadounidenses sin compensación alguna y sin ningún procedimiento legal. Por el contrario el gobierno cubano afirma que la isla está sometida a un bloqueo injusto, arbitrario y que atenta contra el derecho internacional. La realidad es que el embargo va más allá de este concepto, puesto que prohibe a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba, a los expatriados remitir dólares, impide a Cuba acceder a Bancos y Organismos Internacionales. Así que se ha propuesto una nomenclatura más en línea con sus implicaciones monetarias y financieras llamándolo Sanciones Económicas.
El embargo, a las que llamaremos sanciones, comenzaron en los años 60 y se recrudecieron en el 62 con la crisis de los misiles. A lo largo de estos 66 años ha sufrido diferentes fases en función del inquilino de la oficina oval. Fue muy duro con John F. Kennedy, se relajó con Bill Clinton y Obama, se volvió a endurecer con Trump.
Según un informe publicado por el gobierno cubano (1) el daño a la economía cubana lo estima en cerca de 7.500 millones de dólares anuales, 20 millones diarios.
Cualquier nación que fuera sometida a semejantes medidas sufriría un impacto nada desdeñable. Las sanciones afectaron a la economía cubana pero no le impidió crecer como vemos en la tabla:
Incluso en los momentos en que estas medidas eran más duras. Así que en los años 70 y 80 las sanciones no fueron tan eficaces y la economía siguió creciendo. Tenía acceso a los mercados latinoamericanos, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Brasil, Europeos, Rusia y asiáticos, China. Hemos visto como Cuba obtenía financiación de Bélgica, Holanda, Francia, España, Rusia, China. Por otra parte las sanciones son utilizadas por el régimen como una excusa universal para encubrir su mala gestión y un modelo productivo ineficaz.
En la siguiente tabla vemos cómo en Junio de 2025 se produjo una exportación de productos norteamericanos hacia la isla por una cantidad que sobrepasa los 30 millones de dólares. El problema está en que Washington exige a La Habana que pague en efectivo, con divisas que escasean en el tesoro cubano.
(Tomado de Cibercuba 10 Agosto de 2025)Y esto nos lleva al siguiente punto. Díaz Canel reconoce que la economía cubana se encuentra en estado de guerra (sic). Las cifras oficiales, insisto cifras facilitadas por el propio gobierno, señalan que desde el Covid los índices muestran un decrecimiento de un 2% anual. Esto significa una contracción de la economía brutal.
Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) el 89% de la población vive en situación de extrema pobreza (2) Ese mismo observatorio señala que las preocupaciones más importantes entre los cubanos son por este orden la inflación, los salarios, la salud.
Cuba fue en el siglo xix el mayor productor mundial de azúcar. En 2025 fue incapaz de disponer de azúcar suficiente para el mercado doméstico. ¿Cómo se explica que Cuba tenga que importar café, fríjoles, azúcar, arroz? Hay algo perverso en la economía productiva cubana.
Rusia realizó la transición de una economía comunista a una economía dirigida en sectores que se consideran vitales con libertad en otros donde predomina una estructura capitalista de mercado. Hay libertad de propiedad privada, hay un mercado intervenido pero con márgenes de libertad, hay empresas que pueden ganar dinero y empresarios. En China ocurre otro tanto. Una y otra economía tienen peculiaridades. El Estado es omnipresente, no hay libertad de expresión ni una justicia independiente pero la economía parece funcionar.
¿Por qué Cuba no se planteó elegir uno de estos modelos?¿Por qué sigue encorsetada en los viejos modelos marxistas de los años 50 que fracasaron en China, en la URSS, en Yugoslavia, la República Democrática Alemana, en Vietnam? Este es para mí uno de los grandes interrogantes para el que no tengo ninguna respuesta.
Y nos acercamos a la última parte del artículo. En 67 años de socialismo real los cubanos viven mucho peor que sus abuelos. El socialismo les quitó su libertad y su riqueza.
La pregunta es: ¿Existe esperanza?¿Puede el gobierno reorientarse e iniciar una transición hacia un modelo con libertad económica limitada pero efectiva y libertades formales, en una segunda fase?¿Podría el sistema realizar ese giro de manera espontánea?
Dudo mucho que algún cubano responda "sí" a esta pregunta.
Los dirigentes cubanos solo realizaran reformas si se ven forzado a realizar un cambio. En Cuba la oposición es inexistente. No hay ningún movimiento, ningún líder que pueda aglutinar una resistencia interna. Si durante 62 años la presión internacional, las recomendaciones de personalidades, intelectuales, políticos no han funcionado, no existe ninguna esperanza de que funcionen en un futuro próximo.
La única alternativa sería una intervención americana. El problema, en mi opinión, es que Estados Unidos tiene un largo historial de intervenciones en Latinoamérica, la mayoría de ellas con resultados desastrosos para las naciones sobre las que se intervino. En 1903 en Colombia, segregando parte de su territorio y formando un nuevo Estado Panamá. En Guatemala en 1954 que ocasionó una guerra civil que duró varios años. En la República dominicana en 1964, en Cuba, 1961, con la invasión de la bahía de Cochinos. En Chile en 1973 contra Salvador Allende, en 1989 de nuevo en Panamá con la captura de Noriega. Así pues, en mi opinión, una intervención directa y clara, podría incluso ser perjudicial. No olvidemos que buena parte de los cubanos tienen un profundo sentimiento antinorteamericano.
Mucho más útil sería una presión sutil, apenas percibida, pero efectiva sobre la clase dirigente.
Desconocemos el resultado a largo plazo que la "extracción" de maduro tendrá sobre la vida de los venezolanos. Se han liberado unos cuantos presos políticos y se ha permitido el comercio de petróleo y otras mercancías. Ello beneficiará a los ciudadanos pero Corina Machado y Edmundo González siguen en el exilio. Sin embargo imaginemos un mundo ideal en el que todo va a funcionar según lo expuesto por Marco Rubio en sus diferentes fases. En unos años Venezuela se transforma en un Estado con libertades formales, propiedad privada, respeto a la ley, jueces independientes, libertad de expresión, separación de poderes.
¿Podría ocurrir algo similar en Cuba? Algunos no pierden la esperanza (3) En realidad el regimen ya inició algunas pequeñas reformas con las Mipymes. Es posible que una nueva generación de dirigentes cubanos afronte el futuro con una visión más pragmática y sin dogmatismo ideológicos. La máxima de Deng Xiaoping "gato negro, gato blanco no importa, lo importante es que cace ratones" Si Estados Unidos detecta una voluntad de cambio tal vez suavice sus sanciones. Ello permitiría a Cuba integrase en el comercio mundial y regularizar su situación. Las consecuencia se verían en un plazo muy breve. La isla recuperaría su flujo de turistas, miles de empresas españolas, si hay confianza en el futuro y ausencia de sanciones, invertirían en infraestructuras, telefonía, servicios. Muchos expatriados regresarían lo que supondría recuperar un capital humano valiosísimo. Por parte norteamericana se restablecerían lazos comerciales. El gobierno recuperaría el crédito. Todo ello unido a una administración sensata permitiría recuperar el nivel de vida de los cubanos en muy pocos años.
Estoy convencido que muchos cubanos tanto dentro de la isla como en el exterior firmarían por un futuro de esperanza.
Y ya para terminar una reflexión y un reproche. Me sorprende que entre los políticos españoles se ignore el problema cubano como si fuera algo ajeno a nuestro país y que hayan renunciado a jugar un papel protagonista en el futuro de la isla.
1.-https://www.parlamentocubano.gob.cu/index.php/informe-de-cuba-en-virtud-de-la-resolucion-787-de-la-asamblea-general-de-las-naciones-
2.-www.observacuba.org
3.-Mario Valdés Navia: «De la ayuda soviética a la solución rusa: ¿la misma historia?» en La Joven Cuba, 30/1/2023.
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